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El maravilloso y ¿lucrativo? mundo de la edición de un DVD

El maravilloso y ¿lucrativo? mundo de la edición de un DVD

Tras mi anterior entrada, creo que es necesario aclarar algunas cosas sobre los precios de los DVD, BD. Con tal motivo me gustaría poneros un ejemplo que os aclarará algunas cosas.

Voy a convertiros en un editor de DVDS. Comienza aquí…

EL MARAVILLOSO Y ¿LUCRATIVO? MUNDO DE LA EDICIÓN DE UN DVD

Supongamos que has abierto una empresa para editar películas de ese género que amas tanto, el terror, en DVD.

Has descubierto en un festival una película que te encanta y contactas con la agencia de ventas internacionales. El agente te dice que sin problema te vende los derechos de edición y te pide un adelanto de beneficios, una cosa conocida como mínimo garantizado, de tan sólo 1500 euros, que suele ser lo más habitual.

Piensas “Qué barato!” y los pagas encantado. Ya tienes la primera película de tu catálogo. Eres un verdadero campeón!

Anda, pero la película está en inglés, hay que hacer los subtitulos,. No hay problema, como eres un manitas decides hacerlo tu mismo y eso que te ahorras.

Ah!, pero esto es España, si quieres vender la película mayoritariamente hay que doblarla. Así que tras contactar con muchos estudios encuentras uno que se ofrece a hacerte el doblaje por 2000 euros (que alguien me diga donde jejeje). ¡Una ganga!

Ya tienes tu película doblada y subtitulada. Ahora tienes que editarla en DVD. Buscando y buscando encuentras un estudio que te hace los duplicados a 0,50€ la unidad. Como vas a editar mil copias, que es lo que suele editar una empresa pequeña como la tuya, te gastarás 500 euros en la duplicación. ¡Baratísimo!

Has invertido 4000 euros y ya estás a punto de lanzar el producto al mercado. Toca embellecerlo. Para ello contactas con un amigo que te hace el diseño casi gratis, 100 eurillos, y consigues una imprenta que por 400 euros te imprime las mil carátulas.

Tras gastarte 4.500 euros ya tienes tu película lista para salir al mercado. Ahora te toca encontrar una distribuidora. Una vez la encuentras descubres que del precio final del dvd le tendrás que dar a la distribuidora el 50%.

Vas a lanzar tu película al mercado y comienzas a hacer cuentas. Quieres que la película salga al menor precio posible. Y decides ver que sucede poniéndola a diez euros. Tienes 1000 DVDs listos, pero antes de que llegue a la tienda perderás en el camino, entre muestras para superficies de venta, copias para prensa y demás, unas 100 unidades. Pondrías a la venta 900 unidades con un PVP de 10 euros. Siendo optimista, la película es una verdadera joya, piensas que vas a venderlas todas, por lo que obtendrás unos réditos de 9.000€. De ahí tienes que deducir el 50% de la distribuidora, por lo que tu flamante empresa recién creada recibirá 4.500€ de este primer lanzamiento. ¡Pero espera! ¡Si eso es lo que te has gastado!

Muy a tu pesar tendrás que aumentar el precio de venta. Pero sabes que eso afectará el alcance de tus ventas. Decides subir el precio a 15 euros. 15×900 unidades = 13.500-50%=6.750 euros de beneficio. O al menos eso es lo que piensas, porque el mismo día que tu película sale a la venta. Alguien la ha colgado en internet.

Finalmente tu aventura empresarial termina con una venta, en el mejor de los casos, de 600 copias que te reporta unos 4500 euros. Y ahí es cuando piensas: “¿Por qué cojones me metería yo en esto?”

Evidentemente este es un ejemplo muy simplificado, ya que también hay que sumar los beneficios que puedas obtener por VOD, alquiler o la posible venta a alguna televisión, aunque esto cada vez es más difícil ya que las cadenas cada vez programan menos cine de terror ya que no tienen espacios habilitados para ello. Y también hay más gastos como impuestos, gastos administrativos, etc… todo esos gastos necesarios para tu empresa continúe en funcionamiento.

Toda una odisea ¿verdad? En fin, y lamento el ladrillo. Es cierto que no hay que criminalizar al usuario que se descarga el film para su uso y disfrute y que si al final le ha gustado es posible que se lo compre. Pero creo que también es necesario que exista un conocimiento de como funciona el mercado. Hay que buscar y encontrar una solución. Tenemos que encontrarla.

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